Blanco / Han Kang
- Mariana E

- hace 29 minutos
- 2 Min. de lectura

Era como si su alma estuviera llena de grietas, incapaz de sostenerse por completo.
Este es mi tercer encuentro con Han Kang, la escritora ganadora del Premio Nobel de Literatura 2024. Cada vez que la leo me deja un vacío que pocos autores logran provocar; por eso siempre la recomendaré: porque los libros deben sacudirnos y conmovernos profundamente.
Esta entrega es un mapa psicológico del duelo. Kang consigue lo que pocos: trascender el dolor a través del lenguaje. La lectura comienza explorando el significado que para ella tiene el color blanco: una manta de bebé, la sal, la nieve, el hielo, la luna, las canas o el papel en blanco. A partir de estos elementos, la autora da sentido a una tragedia que ha marcado su vida: la muerte de su hermana, una bebé prematura a la que no conoció y a quien parece haber sustituido.
Para mí, es una obra difícil de clasificar. Aunque se considera una novela, va mucho más allá al explorar el duelo frente a lo invisible, lo puro, lo imaginado y lo silencioso.
El duelo es pérdida, misterio, soledad y añoranza. Pero ¿qué pasa con quienes nunca conocimos o con quienes nos dejaron ver tan poco de sí antes de partir? ¿Cómo seguimos acercándonos a ellos? Al final, como seres humanos, buscamos ese vínculo eterno con las personas que amamos. Un libro hermoso, doloroso y, al mismo tiempo, revelador.
Estos son pequeños extractos que se quedaron conmigo:
- DESPEDIDA... No te mueras. No te mueras, por favor. Vive.
- SILENCIO... Cuando un día largo llega su fin, hace falta un momento de silencio…
- CANAS...
- FULGOR... El agua que brilla es agua limpia. Solo el agua potable – la que da vida – es transparente.
- OLAS… Cada vez que rompen, las olas deslumbran por su blancura. Las serenas ondulaciones del mar en la lejanía se asemejan a las escamas de incontables peces. Allí hay miles y miles de brillos; miles y miles de movimientos. (Sin embargo, nada es eterno).
Entre otros que me estremecieron, por supuesto.
Y porque siempre valdrá la pena mencionar como llegué al libro… en esta ocasión fue un regalo que me hicieron en mi cumpleaños y me acompañó en mis vacaciones de invierno en Ciudad de México y Puerto Escondido este 2026.




Comentarios