Hiking en Großer Inselsberg, Alemania
- Mariana E

- hace 2 días
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El clima está cambiando en Alemania y ha sido una de las cosas más bonitas que he aprendido desde que vivo aquí. Con la llegada del sol cambian también las pequeñas cosas: las actividades, nuestro ánimo, incluso los colores de la ropa que elegimos. Sonreímos más. Todo parece despertar un poco.
Este año me propuse hacer más hiking y aprovechar la cantidad de bosques y senderos que hay en Alemania. Más que escapar a la naturaleza, quería hacer un ejercicio consciente de ESTAR en ella. Aunque tengo la fortuna de correr casi todos los días en el bosque, esta vez fue distinto: se trató de detenernos, de escuchar los sonidos, de respirar con calma y de permitir que el corazón encontrara otro ritmo. Porque por momentos escalar no fue tan fácil.
Después de casi cinco horas recorrimos 12 kilómetros. El destino esta vez fue Großer Inselsberg. Al inicio hacía un poco de frío, pero después de algunos kilómetros tuvimos que ir quitándonos capas para adaptarnos. Algo muy parecido a lo que la naturaleza también parece hacer en esta transición hacia la primavera.

Estar en la naturaleza, para mí, va mucho más allá de los kilómetros o del tiempo recorrido. Es poder observar todo lo que existe en ella: los colores, los olores, las formas y las transformaciones. En algunos tramos era evidente cómo las hojas comenzaban a cambiar y cómo ciertas flores empezaban a abrirse, anunciando que la primavera está cada vez más cerca.
Muchas veces buscamos las grandes vacaciones o los lugares más “trendy”, pero a veces basta con salir al bosque y dejarnos sorprender. Esos momentos, simples y silenciosos, pueden ser incluso más enriquecedores que cualquier viaje costoso.
Algo que disfruto especialmente de hacer esto con J. es que siempre termino aprendiendo algo nuevo de la naturaleza gracias a él. Esta vez, por ejemplo, aprendí cómo identificar la edad de un árbol, algo de lo que antes no tenía la menor idea.
Aprender y mantener viva la curiosidad por la vida es una de las cosas que más me definen. Y poder hacerlo en espacios como estos, rodeada de naturaleza, es algo que realmente llena mi alma.
Quizás por eso cada vez valoro más estos momentos: porque en medio del bosque todo se vuelve más simple, más presente y más verdadero.












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